Dos destacados locales de Canberra cierran en menos de dos semanas
Dos locales de Canberra cierran en menos de dos semanas

Dos emblemáticos establecimientos de Canberra cierran sus puertas en un lapso de dos semanas

Dos prominentes locales en el norte y sur de Canberra han entrado en proceso de liquidación en el espacio de apenas catorce días, según informes recientes. El Fenway Public House, ubicado en Woden, y el Siren Bar, situado en Gungahlin, han cesado sus operaciones, con Aaron Torline de Slaven Torline designado como liquidador para ambos casos.

El cierre del Fenway Public House tras siete años de actividad

El Fenway Public House fue puesto en liquidación el 2 de febrero de 2026, después de haber funcionado en el complejo Westfield durante aproximadamente siete años. Usuarios de redes sociales reportaron que un cartel de "Cerrado por el fin de semana" había permanecido pegado en la puerta del pub durante dos semanas antes del anuncio oficial.

"Me gustaba Fenway porque era uno de los pocos lugares que tenían Guinness de barril y podía sentarme afuera con mi perro", comentó un usuario en Facebook. Otro añadió: "¡¡Me encantaba ese lugar!!". Para el jueves 12 de febrero, tanto el sitio web como la página de Facebook del establecimiento habían sido retirados.

La liquidación del Siren Bar en Gungahlin

El Siren Bar, que operaba bajo el hotel Abode en Gungahlin, fue liquidado el 11 de febrero de 2026. Este local había abierto sus puertas en 2011, acumulando más de una década de presencia en la zona. Curiosamente, su sitio web aún promocionaba una cena de San Valentín para el sábado 14 de febrero y un evento titulado "Cócteles y Mimos con Gatitos" programado para el 15 de febrero, aunque las ventas de entradas ya estaban cerradas.

Un número telefónico listado en el sitio web redirigía a un antiguo empleado que ahora reside en otro estado, evidenciando la desorganización que suele acompañar estos procesos de cierre.

Un patrón preocupante en la escena de hostelería de Canberra

Estos cierres representan los últimos en una serie de clausuras de locales de alto perfil en Canberra, donde restaurantes y bares, particularmente en el área céntrica, han enfrentado crecientes desafíos. La inflación persistente, la escasez de personal calificado y las constantes obras de construcción han creado un entorno empresarial particularmente difícil para el sector de la hospitalidad en la capital australiana.

Ambos establecimientos fueron contactados para obtener comentarios sobre su situación, pero no respondieron a las solicitudes. Slaven Torline, la firma a cargo de las liquidaciones, también declinó hacer declaraciones sobre los casos específicos.

La pérdida de estos dos locales emblemáticos deja un vacío en la vida social de sus respectivas comunidades y plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del sector de la hostelería en Canberra frente a las actuales presiones económicas y operativas.